Ritual con velas para proteger a las mujeres en el momento del parto

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Dirigiremos a San Francisco este ritual con velas para pedir
protección para la mujer y el niño durante el parto. Para ello en alguna habitación de la casa que nos sirva de lugar de meditación, reflexión o relajación o bien para llevar a cabo todos nuestros rituales, prepararemos un altar, que nos sirva para hacer esta ceremonia: ver la MAGIA DE LAS VELAS El ritual se llevará a cabo durante el parto o cuando se estime que el parto está próximo aunque no haya aún ninguna señal de ello. Con este fin necesitaremos: - 1 vela de color AZUL - 1 vela de color BLANCO. - 1 estampa o imagen de SAN FRANCISCO - 2 varillas de INCIENSO (cualquier aroma) - 25 centímetros de hilo de coser de color AZUL y 25 centímetros de hilo de coser de color BLANCO. |
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Tomaremos el hilo de
color blanco y lo ataremos a la base de la vela azul (a un centímetro
mas o menos de la base) dejaremos un cabo suelto y enrollaremos el
resto a la vela fuertemente y con el cabo que quede al final le haremos
dos nudos con el que habíamos dejado al principio. Procederemos de la misma forma con el hilo de color azul, atándolo a la base de la vela blanca (a un centímetro mas o menos de la base) dejaremos un cabo suelto y enrollaremos el resto a la vela fuertemente y con el cabo que quede al final le haremos dos nudos con el que habíamos dejado al principio. A continuación prepararemos el altar de la siguiente forma: - En el fondo del altar colocaremos la imagen o estampa de San Francisco. - Delante de la estampa la vela de color azul. - Delante de la vela azul la vela blanca. - Delante de la vela blanca la varilla de incienso. O sea, se formará una línea recta con la estampa y los tres elementos. O O O O Encenderemos las velas y el incienso. Seguidamente haremos tres veces una cruz con el dedo pulgar de la mano derecha en el centro de la frente. Otras tres veces a la altura de la garganta. Otras tres veces en el centro del pecho. Otras tres veces a la altura mas o menos del ombligo. Otras tres veces por debajo del ombligo. Otras tres veces sobre la ingle derecha. Cada vez que hagamos las tres cruces rezaremos un Padre Nuestro a San Francisco con la intención de que el parto no tenga complicaciones y de que todo vaya bien. Se dejan consumir la velas y el incienso para acabar el ritual. Se advierte que siempre que acabéis un ritual u os desprendáis de los restos de un amuleto, cera, cenizas o cualquier elemento que hayáis utilizado, en cuanto tengáis ocasión debéis arrojarlos preferentemente al agua, por ejemplo: un lago, un río, el mar, etc., o bien si no tenéis ocasión de echarlos al agua, enterradlos en el campo, el jardín, un tiesto (maceta), etc...
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