PARA CONSEGUIR LA ESTABILIDAD Y EL EQUILIBRIO EN LA PAREJA
| La
convivencia en pareja se hace a veces realmente difícil, bien sea por
incompatibilidad de caracteres, problemas psicológicos, laborales,
afectivos, etc.
Es conveniente pues poner de parte de cada uno de los componentes todo lo que esté en su mano para que todo funcione lo mejor posible. Nunca está demás añadir a este empeño en que exista una armonía y un perfecto equilibrio, el ejercicio de un ritual con velas para procurar que esta estabilidad sea constante. Ver: la MAGIA DE LAS VELAS . El ritual debe hacerse los días 13 de cada mes. Para este ritual necesitaremos: -Un rosario. -Una imagen de la Virgen de Fátima. -Una piedra amatista (cuarzo morado) -Una varilla de incienso de sándalo. -Una vela amarilla. -Una vela blanca. Haremos un altar tal como está en la siguiente figura, teniendo en cuenta que el rosario debe estar rodeando todo el conjunto (la imagen, las velas, el incienso y la piedra de cuarzo). La vela amarilla la pondremos a la izquierda de la imagen de la Virgen y la blanca a la derecha. La piedra amatista la colocaremos delante de la imagen de la Virgen y el incienso en donde nos parezca, siempre y cuando quede situado dentro del círculo del rosario.
Encenderemos las velas y el incienso. Seguidamente extenderemos el brazo y la mano izquierda dirigida hacia la vela amarilla, como en actitud de pedir y con la palma de la mano derecha, haremos siete círculos sobre la piedra amatista siguiendo la dirección de las saetas del reloj y después manteniendo la mano sobre la piedra pronunciamos la siguiente afirmación: ¡EL SOL BRILLA EN EL INTERIOR DE NUESTRO LADO DERECHO, VA DELANTE DE LA LUNA Y LO ILUMINA TODO! ¡LA ENERGÍA FLUYE Y LO EQUILIBRA TODO! Después manteniendo el brazo y mano izquierda extendida en actitud de pedir, pero esta vez dirigida hacia la vela blanca, volveremos a hacer siete círculos, con la palma de la mano derecha, sobre la piedra amatista siguiendo la dirección de las saetas del reloj y después manteniendo la mano sobre la piedra pronunciamos la siguiente afirmación: ¡LA LUNA VA DETRÁS EN EL INTERIOR DE NUESTRO LADO IZQUIERDO, Y QUEDA ILUMINADA POR EL SOL DE NUESTRO LADO DERECHO! ¡LA ENERGÍA FLUYE Y LO EQUILIBRA TODO! Una vez terminado el ritual, dejamos que acaben de consumirse las velas y aprovechando el momento de intimidad y si lo deseamos, podemos meditar un rato sobre que cosas positivas podemos aportar para colaborar en que todo funcione a la perfección y que el amor, el cariño o el afecto permanezcan estables. Se advierte que siempre que acabéis un ritual u os desprendáis de los restos de un amuleto, en cuanto tengáis ocasión debéis arrojarlos preferentemente al agua, por ejemplo: un lago, un río, el mar, etc., o bien si no tenéis ocasión de echarlos al agua, enterradlos en la tierra.
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